Nota editorial : diciembre 2007
Estimad@s colegas,
Nos satisface a Inma y a mí entregarles este número de diciembre 2007. Hemos contado con la fortuna de haber recibido un número considerable de colaboraciones de gran calidad incluyendo trabajos críticos, reseñas, entrevistas y obras creativas, cada una invaluable aportación a esta publicación electrónica. Consideramos que los trabajos aquí incluidos reflejan fielmente la nueva orientación de la Asociación, que se advierte desde el nombre, en el cual se aúna ahora el elemento cultural al literario.
Por primera vez recogemos en este número los textos ganadores de las diferentes categorías del premio Victoria Urbano de 2007, con excepción de la categoría de monografía crítica, el estudio de Margaret Frohlich, que será publicado en un volumen independiente el próximo año. ¡Enhorabuena a todas las finalistas!
El ensayo de Ingrid E. Matos-Nin, “Lo Medieval en una novela renacentista de María de Zayas”, nos ilustra sobre el proceso de escritura en las autoras del Siglo de Oro, proceso aún prevalente en variados niveles: la reinterpretación y reescritura de mitos y saberes arcaicos negativos hacia las culturas femeninas. Vanesa Miseres escribe “Juana Manuela Gorriti o una revisión de la literatura fundacional”. En este texto Miseres posiciona la obra de Gorriti como texto fundacional en la creación de las naciones latinoamericanas en el siglo XIX, junto con los de Sarmiento, Issacs, Mármol y Mitre. Gorriti, nos dice Miseres, muestra ambivalencias en el personaje femenino de La hija del mashorquero, y esto a su vez es un reflejo del proceso mismo de la construcción de las naciones y deja de lado las características románticas que en ese período eran obligatorias en las ficciones.
Patricia Venti colabora con “El discurso autobiográfico de Alejandra Pizarnik”. En este estudio Venti ilumina cómo Pizarnik invierte las categorías de lo oficial y lo marginal, los movimientos literarios europeos oficiales y las corrientes extraoficiales más novedosas, incluyendo el elemento cultural judío, trasgrediéndolos todos y creando una voz propia, fragmentada y polifacética a la que los críticos no le encuentran sitio sino hasta varias décadas después de su muerte.
El trabajo crítico de Aránzazu Borrachero Mendíbil, “Arráncame la vida, de Ángeles Mastretta, veinte años después: una lectura de su trasfondo histórico”, estaba haciendo falta desde el inicio de los estudios sobre esta obra de Mastretta, ya que permite revisitar la novela y darle el valor histórico que se merece. La revaloración de los conceptos que adelanta Seymour Menton en cuanto a la novela histórica, es de rigor, y novelas como las de Castellanos, Garro, Mastretta, Silvia Molina, Zoé Valdés, Carmen Boullosa y Rosa Beltrán, entre muchas, deben ser leídas bajo una nueva luz. Para aquéllas de nosotras que enseñamos la novela de Mastretta como un acercamiento cultural e histórico a la era postcardenista mexicana, el análisis de Borrachero Mendíbil es sumamente valioso.
Eric Pennington nos ofrece un novedoso acercamiento a la escritura de Amparo Dávila, contemporánea de Castellanos, Vícens y Garro y que como ellas, ha quedado en la marginalidad en cuanto a la crítica. De acuerdo a Pennington, en la historia de “El huésped”, Dávila intenta elevar un comentario social en contra de la violencia doméstica. La atmósfera macabra que se desprende de la historia se signa además con la protesta social aunque Pennington nos advierte que no se logran cancelar las jerarquías convencionales.
En el ensayo de Guadalupe Pérez-Anzaldo sobre La Bobe, de Sabina Berman, lenguaje y memoria son los hilos constructores de identidad, el español se vuelve lengua sacra y se inician nuevas genealogías partiendo de un personaje marginal que alcanza la centralidad, la Bobe, a través del proceso memorioso de la nieta. Pérez-Anzaldo nos muestra cómo la abuela representa los orígenes y la nieta, la recapitulación entre el pasado y el presente. La historia se forma de la heroicidad de los actos cotidianos y familiares que desembocan en la supervivencia cultural.
Deliciosamente disfrutables son las entrevistas que incluimos en este número sobre María Elvira Sagarzazu, llevada a cabo por Elizabeth Espadas, la de Carmen Boullosa por Inés Ferrero Cándenas y la de Mara Lucy García con la escritora colombiana Gaby Vallejo. Nos adentran en el estadio de creación desde la perspectiva de género de estas talentosas escritoras como si hubiéramos sido invitadas a una tertulia con té y galletas, permitiéndonos el acercamiento a los complicados procesos creativos como a un estado de gracia. Intentan develar las obsesiones e interrogantes de sus obras como frente a un espejo, ya que no son otras mas que las luchas contra sí mismas. Sin embargo, porque continúa siendo un enigma interno, la sed en nosotras lectoras no se satisface, sino que aumenta la fascinación.
Los poemas de Lidia Díaz realzan este número; agradecemos inmensamente su generosa participación, y nos queda solamente presentarlos y esperar las reacciones para incluirlas en el próximo GRAFEMAS. De la misma manera, las reseñas críticas a la obra de Marjorie Agosín, Eugenia Toledo-Keyser y Guadalupe Santa-Cruz, por Guillermina Walas, María Nélida Mendoza y Cecilia Ojeda, respectivamente, son el producto del deseo de diseminar los saberes y productos altamente intelectuales y culturales femeninos.
Por último animamos a toda la membresía a que nos envíe colaboraciones para el próximo número de Grafemas que se publicará en el año 2008.
Afectuosamente,
Guadalupe Cortina, University of Texas-Pan American
Directora de Grafemas
Inmaculada Pertusa, Western Kentucky University
Webmistress de Grafemas
Secretaria de la AILCFH